Instalar luces LED eficientes en todo el edificio.
Incentivar a los residentes a apagar las luces y otros aparatos electrónicos cuando no estén en uso.
Instalar dispositivos de ahorro de agua en los grifos y duchas.
Verificar y reparar fugas de agua y gas.
Promover el uso de electrodomésticos y aparatos electrónicos de bajo consumo de energía.
Revisión del contrato de servicio con la compañía respecto al tipo de tarifario, potencia contratada y saneamiento con el objetivo de tener una facturación adecuada al edificio o condominio.
Lectura de medidores de luz para comprobar la correcta facturación por la compañía